GPT-4o en obra: de la foto de una fisura al borrador de informe
· Iñaki Martínez de Zuazo
GPT-4o procesa texto, imagen y voz en un único modelo. En dirección de obra abre usos reales, de la foto de un forjado a un borrador de acta, pero no altera la responsabilidad del técnico ni el valor del libro de órdenes.
El 13 de mayo OpenAI presentó GPT-4o, un modelo entrenado de extremo a extremo con texto, imagen y audio. La diferencia con lo anterior no es menor: hasta ahora, el modo de voz encadenaba tres modelos distintos, uno para transcribir, otro para razonar y otro para hablar. Según OpenAI, GPT-4o responde a una entrada de voz en una media de 320 milisegundos, frente a los 5,4 segundos de media del modo de voz con GPT-4. Y lo pondrá a disposición también de los usuarios gratuitos, de forma progresiva.
Para el arquitecto que dirige obra, la noticia relevante no es la voz, sino la combinación: un modelo que ve una fotografía, escucha una explicación y escribe un documento estructurado en una sola interacción. Eso tiene aplicaciones concretas en obra, y también límites que conviene fijar desde el primer día.
Usos con sentido en dirección de obra
Pienso en el día a día de una dirección facultativa en una obra de vivienda colectiva o de rehabilitación:
- Del recorrido al acta. El técnico recorre la obra, hace fotografías y dicta observaciones. El modelo ordena el material en un borrador de acta de visita con estructura fija: unidades de obra revisadas, incidencias, instrucciones dadas, pendientes para la próxima visita.
- Primera descripción de una patología. Ante una fisura en un tabique o en el canto de un forjado, el modelo puede describir lo que ve (dirección, trazado aparente, posible relación con huecos o apoyos) y proponer qué datos faltan: anchura medida, evolución, testigos colocados.
- Comprobación visual frente a proyecto. Comparar una foto del armado de un forjado con el detalle del plano para señalar discrepancias evidentes que merecen revisión in situ.
- Lectura de documentación de obra. Fichas técnicas, albaranes, marcados CE o certificados de suministradores fotografiados en obra, transcritos y ordenados para el control de recepción.
En todos estos casos, el modelo ahorra transcripción y ordena información. Es un trabajo que hoy consume horas de oficina después de cada visita.
Una fotografía no es un diagnóstico. El modelo describe lo que ve; el técnico decide lo que significa.
Lo que el modelo no puede hacer
Una imagen es una información parcial. No da la anchura real de una fisura si no hay referencia de escala. No permite saber si está activa o estabilizada. No muestra lo que ocurre detrás del revestimiento. Un modelo multimodal puede proponer hipótesis plausibles y redactarlas con tono convincente, y precisamente por eso es peligroso usarlo como diagnóstico.
En patología, la diferencia entre una fisura de retracción y una de origen estructural tiene consecuencias graves. Esa diferencia la establece un técnico con inspección, medición, seguimiento y, si procede, ensayos. El modelo puede ayudar a no olvidar preguntas, nunca a contestarlas por sí solo.
Hay además un sesgo de redacción que conviene tener presente. Un modelo de lenguaje tiende a producir textos completos y equilibrados, y rara vez responde que con la información disponible no puede concluir nada. En un informe técnico, esa frase es a menudo la más honesta.
Responsabilidad y documentos de obra
La Ley de Ordenación de la Edificación atribuye al director de obra la dirección del desarrollo de la obra en sus aspectos técnicos, estéticos, urbanísticos y medioambientales, de conformidad con el proyecto. El CTE, en su Parte I, recoge la documentación del seguimiento de la obra, incluido el libro de órdenes y asistencias. Ninguna de estas obligaciones se ve modificada por el uso de una herramienta.
De ahí tres reglas prácticas:
- Lo que entra en el libro de órdenes lo redacta y firma el técnico. Un borrador generado puede servir de base, pero cada instrucción debe ser revisada palabra por palabra. Una orden ambigua es un problema contractual y de responsabilidad.
- Las fotografías originales se conservan. El borrador del modelo no sustituye la evidencia. En caso de controversia o de reclamación dentro de los plazos de garantía del artículo 17 de la LOE, lo que vale es la documentación original, fechada y localizada.
- El borrador se identifica como tal. Ningún informe generado con ayuda de un modelo debe circular sin la revisión expresa del técnico que lo firma.
Datos y confidencialidad
Las fotografías de obra contienen más de lo que parece: trabajadores identificables, matrículas, documentos visibles, información del promotor. Antes de enviarlas a un servicio externo conviene saber qué hace el proveedor con ellas, usar cuentas empresariales con condiciones claras de tratamiento y evitar subir imágenes con personas reconocibles cuando no sea necesario.
También conviene acordar el uso con la propiedad y con el resto de agentes de la obra. Si el coordinador de seguridad y salud o la constructora reciben actas elaboradas con ayuda de un modelo, es razonable que lo sepan.
Mi posición
GPT-4o hace accesible algo que hace un año era experimental: hablar con un modelo mientras se le muestra lo que uno tiene delante. En obra, eso tiene un valor real como herramienta de registro y de orden. El técnico que vuelve de una visita con un borrador de acta estructurado gana tiempo para lo que importa: pensar y decidir.
Pero el riesgo también es real. Un texto bien redactado sobre una fisura transmite una seguridad que el análisis no respalda. La disciplina tiene que ser explícita: el modelo describe y ordena; el técnico inspecciona, mide, decide y firma.
Recomiendo empezar por los usos documentales (actas, control de recepción, ordenación de fotografías) y dejar el análisis de patologías para cuando el estudio haya comprobado, con casos propios, dónde acierta y dónde falla.