El Ómnibus Digital: qué propone Bruselas y qué deben seguir haciendo las empresas
· Iñaki Martínez de Zuazo
La Comisión Europea propuso el 19 de noviembre de 2025 simplificar las normas digitales y retrasar las obligaciones de alto riesgo del Reglamento de IA. Es una propuesta pendiente de Parlamento y Consejo. Qué cambia y qué no debería esperar.
El 19 de noviembre de 2025 la Comisión Europea presentó el llamado Ómnibus Digital, un paquete de propuestas para simplificar el marco normativo digital de la Unión. Incluye cambios en el Reglamento General de Protección de Datos, en la normativa de cookies y en la Ley de Datos, y una propuesta específica de modificación del Reglamento de IA (Reglamento (UE) 2024/1689).
La noticia se ha resumido en titulares como "Bruselas retrasa la ley de IA". Es una simplificación que puede inducir a error a cualquier empresa que esté decidiendo si sigue invirtiendo en cumplimiento. Conviene separar lo que se propone de lo que ya es obligatorio.
Qué propone la Comisión
Retraso condicionado de las obligaciones de alto riesgo
El Reglamento de IA preveía que las obligaciones para los sistemas de alto riesgo del anexo III (empleo, educación, crédito, servicios esenciales, entre otros) se aplicaran a partir del 2 de agosto de 2026. La Comisión propone vincular esa aplicación a la disponibilidad de normas armonizadas y herramientas de apoyo, con fechas límite: el 2 de diciembre de 2027 para los sistemas del anexo III y el 2 de agosto de 2028 para los sistemas integrados en productos regulados del anexo I.
El argumento es razonable: sin normas técnicas armonizadas, las empresas no saben cómo demostrar conformidad.
Cambios en la alfabetización en IA
El artículo 4, aplicable desde el 2 de febrero de 2025, obliga a proveedores y responsables del despliegue a adoptar medidas para garantizar un nivel suficiente de alfabetización en IA de su personal. La propuesta lo transforma en un deber de la Comisión y los Estados miembros de fomentar esa alfabetización, en lugar de una obligación directa para las empresas.
Otras medidas
La propuesta amplía algunas simplificaciones previstas para pymes a empresas de mediana capitalización, refuerza el papel de la Oficina de IA en la supervisión de determinados sistemas y plantea un periodo transitorio adicional para el marcado de contenidos generados por sistemas ya comercializados.
Lo que es importante entender
Es una propuesta. Debe ser negociada y aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo. Al cierre de este artículo, la tramitación está en sus primeras fases y el texto final puede variar en fechas, alcance o ambos. La propia Comisión ha subrayado la urgencia de aprobarla antes de agosto de 2026, pero nada garantiza que eso ocurra.
No afecta a todo. Las prácticas prohibidas se aplican desde febrero de 2025 y las obligaciones de los modelos de propósito general desde agosto de 2025. Las obligaciones de transparencia del artículo 50 (informar de que se interactúa con una IA, marcar contenidos generados) mantienen, en lo esencial, su calendario.
El alto riesgo afecta poco al núcleo del trabajo de un estudio. Para un despacho de arquitectura o una ingeniería, la redacción de memorias o la consulta normativa no son, por sí mismas, usos de alto riesgo. Pero sí lo es, por ejemplo, el uso de IA para filtrar candidatos en un proceso de selección.
Qué deberían seguir haciendo las empresas
La regulación puede retrasarse; las buenas prácticas no tienen fecha de entrada en vigor.
Mi recomendación es no pausar nada de lo que ya estaba en marcha. Tres frentes, en particular:
1. Alfabetización
Aunque la propuesta suavice la obligación, la razón de fondo sigue intacta: un equipo que no entiende cómo funciona un modelo de lenguaje acepta respuestas inventadas como si fueran ciertas. En un estudio, eso significa un artículo del CTE que no existe en una memoria visada. Formar al equipo es gestión de riesgo profesional, no burocracia.
2. Inventario
Saber qué sistemas de IA se usan, quién los usa, con qué datos y para qué. Sin inventario no hay forma de saber si algún uso cae en alto riesgo, si se están subiendo datos personales de clientes o si hay dependencias de un proveedor concreto. Es el documento base de cualquier gobernanza y se hace en una tarde.
Un formato sencillo basta: una hoja con el nombre de la herramienta, el proveedor, las personas que la usan, el tipo de información que se introduce (planos, datos de clientes, presupuestos), la finalidad y quién revisa los resultados. Revisarla cada trimestre permite detectar usos nuevos antes de que se conviertan en costumbre.
3. Transparencia
Indicar a los clientes cuándo un texto o una imagen se ha producido con IA y cuál ha sido la revisión humana. Las imágenes de propuesta generadas con IA deben llevar una leyenda visible. Los chatbots de atención deben identificarse como tales. Estas obligaciones no forman parte del aplazamiento propuesto.
Lectura estratégica
El Ómnibus responde a una presión real de la industria y a un retraso objetivo en la preparación de normas técnicas. Pero el mensaje de fondo no ha cambiado: Europa va a exigir trazabilidad, supervisión humana y transparencia en el uso de la IA. Las empresas que usen este margen para ordenar su casa llegarán a 2027 con ventaja; las que lo interpreten como una moratoria general tendrán que hacerlo con prisa.
Para el sector de la edificación hay un argumento adicional: la LOE ya atribuye al proyectista y al director de obra la responsabilidad sobre su trabajo, con o sin IA. Ningún reglamento europeo ni su aplazamiento altera esa realidad.